"Bienvenid@s a tod@s l@s jóvenes que se quieran acercar ya l@s adul@s les pedimos que abran nuestra puerta para comprobar que l@s jóvenes podemos cambiar".

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jueves, 22 de enero de 2009

Las transferencias del Estado por niños a cargo ayudan a consolidar la desigualdad

Las transferencias que el Estado otorga a las familias por niños a cargo favorecen hasta catorce veces más a los sectores medios y altos que a los bajos, según una investigación de la Sociedad de Estudios Laborales (SEL) que propone modificar la “variedad de elementos, de montos y coberturas dispares” actuales y establecer “una asignación única para los hijos, independiente de la condición de actividad de los padres”, debido a que “como están diseñadas, las transferencias hacia los menores a cargo no tienen el efecto redistributivo esperable; por el contrario, tienden a consolidar el patrón de desigualdad”.
El Estado transfiere ingresos por niños a cargo mediante asignaciones por hijos, escolaridad, planes sociales y becas de estudio y también por beneficios impositivos, como las deducciones del impuesto a las ganancias. “El problema con estos instrumentos, es que más del 95 por ciento del monto de transferencias beneficia a los asalariados formales, que en su gran mayoría están sobre la línea de pobreza, y a los no asalariados de las clases media alta y alta”, pero “los que más necesitan las transferencias, en especial las monetarias, son los que menos reciben”, precisa SEL.
La distribución per capita indica que “en el 30 por ciento más pobre de la población, ese monto es de poco más de 60 pesos”, pero “en el 20 por ciento más rico llega a casi 270 pesos”. El total de esas transferencias es de unos 15 mil millones de pesos, que si se distribuyeran en sumas iguales representarían unos cien pesos por hijo, pero en los hechos su distribución dista de priorizar a los sectores más postergados, sostiene la entidad dirigida por Ernesto Kritz.
(El Territorio – Misiones, edición digital, 22/1/09)

martes, 20 de enero de 2009

CHICOS DE LA BOCA En el barrio porteño de La Boca, más de un centenar de niños y adolescentes en situación de riesgo social participan de talleres..

artísticos y educativos, como parte de una iniciativa del gobierno de la ciudad.

Buenos Aires, enero de 2009 (RIS-Argentina) Viven en conventillos fácilmente inflamables (unos 400 de esos edificios son destruidos por el fuego cada año en La Boca según cálculos oficiales). Pocos duermen en un colchón propio, y la mayoría comparte el baño y la cocina entre familias numerosas, cuyos jefes de hogar tienen trabajos esporádicos. Ellos son “los chicos de La Boca”, como gustan que los llamen. Para ellos, que sufren la marginalización y estigmatización de la comunidad, el gobierno porteño creó en 2000 la Casa del Niño y el Adolescente.

El espacio funciona en la plaza Matheu, situada sobre la calle Irala al 1200, en La Boca. Allí, más de cien chicos de entre 9 y 20 años, mayormente del barrio pero también de San Telmo, Constitución y Barracas, concurren diariamente, al menos durante tres horas, para participar en grupo de distintas actividades artísticas, culturales y educativas.

Cada proyecto dura un año. De marzo a diciembre tienen la misión de desarrollar una revista, un blog, una obra musical, una función teatral, un cuento, una obra plástica, un video clip o una guía turística de la ciudad de Buenos Aires desde sus perspectivas, entre otras producciones que proponen ellos mismos. También pueden asistir a talleres complementarios de lectoescritura, alfabetización o apoyo escolar.

“Nosotros no trabajamos en talleres, sino en proyectos anuales, que requieren continuidad, es decir, la participación y el compromiso diario de los chicos. Y los resultados que observamos son enormes. Se entusiasman mucho y cumplen con sus compromisos”, comentó Ethel Batista, directora de la Casa.

En diálogo con RIS-Argentina , la licenciada en Ciencias de la Educación resaltó que el propósito de la entidad es “buscar que los chicos estén ocupados en los tiempos que tienen libre” para que “no tengan la posibilidad de pensar en las drogas o el alcohol. Les ofrecemos una posibilidad para que conozcan oportunidades y puedan desarrollar sus habilidades, así como también les abrimos puertas para que asistan a funciones teatrales, musicales o descubran las distintas manifestaciones culturales que no tenían idea de que existían”.

El juego también ocupa un lugar central para los profesionales que llevan adelante cada una de las actividades de la Casa. “A partir de lo lúdico, hablamos de discriminación, de los derechos humanos, las enfermedades, las relaciones sexuales o el embarazo adolescente”, ejemplificó Batista.

Y aunque el esquema de acción de la Casa pondera lo grupal, “también se trabaja de manera individual con el chico, respondiendo a puntuales necesidades como situaciones de maltrato, desalojo de la familia, tramitación del documento de identidad de ellos o sus hermanos, problemas de salud, de aprendizaje, inclusión educativa o laboral, entre otras cuestiones”, destacó la directora de la institución, que está bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social de la ciudad.

Para abordar esas problemáticas, el trabajo en red es clave. Los profesionales de la Casa articulan sus tareas con la Defensoría porteña, los centros de salud barriales, las escuelas, OSC de la zona y juzgados, entre otros establecimientos públicos y de la comunidad. “Nosotros –puntualizó la mujer-no es que les resolvemos el problema, sino que los ayudamos a resolverlo acompañándolos y planteando estrategias de respuesta junto con las instituciones referentes en cada tema”.

“Lo mas importante de nuestra tarea es que incluimos al chico, le damos voz. En general ellos vienen con alguna problemática o inquietud. Nosotros los escuchamos y les respetamos su derecho a la intimidad. Luego, nos reunimos con el grupo de profesionales y elaboramos una estrategia de abordaje consensuada con el chico. Es decir que lo hacemos participe. Para nosotros eso es fundamental”, aseguró Batista.

Los chicos llegan de manera espontánea, recomendados, a través de una madre o amigo. Algunos también son derivados de los juzgados porteños, “pero son ellos quienes firman su propia inscripción”, sostuvo. Las actividades son gratuitas y se brindan contraturno escolar.

En la Casa se desempeñan unas 20 personas, de las cuales 12 están a cargo de los grupos. El resto, trabaja en tareas de mantenimiento y limpieza. Y si bien el Ejecutivo comunal es quien les paga los sueldos, el resto de los insumos y equipamiento que necesitan para llevar adelante los proyectos deben generarlos ellos mismos.

Un blog, una agenda infantil de la ciudad, un libro con producciones plásticas y literarias, además de las actividades de fin de año, son algunas de las producciones de La Casa del Niño y el Adolescente. “Trabajamos mucho para producir estas cosas y nos resistimos a bajar la calidad de lo que hacemos. Nos resistimos al estereotipo de ‘lo pobre’”, describió Batista. (Por Rosalía Costantino)

CÓMO CONTACTARSE:
Casa del Niño y el Adolescente
www.cnyalaboca.blogspot.com
(011) 4302-9317

Link: http://www.risolidaria.org.ar/canales/contenido/nota/masinfo.asp?nota=15622

martes, 6 de enero de 2009

VIENTOS LIMPIOS

Una organización emplazada en la Villa 21-24 de Barracas lucha contra la exclusión de los chicos y jóvenes que viven en situación de calle. Buscan ofrecer una alternativa de vida ante la falta de oportunidades.

Buenos Aires, enero de 2009 (RIS-Argentina) Para los jóvenes que viven en situación de calle, la pobreza, la marginación, la falta de servicios públicos, el consumo de drogas y la violencia son algo cotidiano, pero para la Asociación Civil Vientos Limpios del Sur, que funciona en la Villa 21-24 de Barracas, “lo habitual es anormal” y por eso avanza con “tracción a sangre” para mostrarles a esos pibes que pueden salir adelante.

“Atrapados en una esquina, sin que el Estado ofrezca una salida”, describió Sergio Ozuna, hoy secretario de la organización, la situación que él y otros jóvenes vivían en la villa en la década de 1990 cuando habían “caído” en el consumo de cocaína y el choque entre bandas para ver “quién era el más fuerte” del barrio.

En 2000, por iniciativa de Gustavo Benítez se formó Vientos Limpios del Sur para mostrar que otros caminos eran posibles y los jóvenes “bajaron las armas” para conseguir la “casita” que aún funciona como Centro de Día (en la casa 141, de la manzana 14). También se asfaltó la primera calle del barrio y se levantó un Centro de Formación Profesional en lo que era un terreno baldío.

Pero ellos nunca tuvieron acceso a becas para concurrir al instituto que edificaron con sus manos. Y vieron discontinuarse hasta desaparecer, la ayuda de un Estado que los dejaba de lado, otra vez.

En la actualidad, Ozuna junto a un puñado de personas mantienen con “tracción a sangre” el Centro de Día que funciona en la organización, y que hoy asiste a unos 40 chicos en situación de calle que se enfrentan al “problema de la pasta base”.

Muchos de ellos llegan desde el sur del conurbano bonaerense, luego de pasar noches en plazas o estaciones de tren porteñas, y otros quedan desamparados cuando “sus madres no pueden contenerlos y los dejan solos porque ya no tienen esperanzas”, explicó el secretario de la organización.

Las puertas de la organización se abren a las 10 de la mañana y mientras un grupo de madres prepara la comida, corre el agua del “bañadero” para quienes desean tomar una ducha y lavar su ropa. Así comienzan a recuperar el sentido de tareas y responsabilidades que pierden al estar excluidos de una sociedad que los hace “invisibles, pero nosotros somos del mismo palo y sabemos que ellos pueden aportar mucho”, aseguró Ozuna.

Gloria Almada, una de las integrantes de Vientos Limpios del Sur, resaltó que el primer paso es “construir vínculos, trabajar en la ranchada (como se le dice al grupo de jóvenes que conviven en la calle) para que la organización se transforme en un espacio de referencia y que más adelante se pueda trabajar en talleres”.

En ese camino, la entidad convoca a acercarse como voluntarios o a colaborar con la donación de materiales de construcción. Pero también busca generar lazos con otras organizaciones para establecer un trabajo en red.

“La problemática requiere un tratamiento social que contemple la restitución de los derechos sociales, económicos, culturales y políticos, siempre desde el propio barrio para generar pertenencia. Pero desde el Estado se lo enfrenta desde la judicialización, la criminalización, ligando a los chicos con la delincuencia y se hace un tratamiento penal de la situación”, sentenció Almada.

Aunque la organización está en una etapa de reconstrucción, planifica conseguir fondos para dictar talleres de microemprendimientos que recuperen las habilidades de trabajo de los chicos y puedan construir un proyecto de vida superador.

“Las puertas que durante estos años se cerraron se van a abrir. Van a llegar los recursos para construir una alternativa para ellos, que los ayude a salir de un lugar oscuro, que degrada y se roba todos los proyectos”, se esperanzó Ozuna. (Por Nahuel Lag)

CÓMO CONTACTARSE:
Vientos del Sur
vientoslimpiosdelsur@gmail.com
www.vientoslimpiosdelsur-villa21.blogspot.com

Sacado de http://www.risolidaria.org.ar/canales/contenido/nota/masinfo.asp?nota=15540

domingo, 4 de enero de 2009

El viernes 9 de enero, realizamos una venta de sorrentinos y tallarines.

El motivo: JUNTAR FONDOS PARA NUESTRO CENTRO COMUNITARIO.

1/2 kilo de sorrentinos de verdura a $6
1/2 kilo de sorrentinos de ricota a $8
y 1/2 de tallarines a $5.

Los pedidos se pueden hacer a nuestra dirección de correo electrónico: cckiyahua@gmail.com

Juez Emilio Calatayud

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